Consejos para aumentar la vitalidad - Sincronía Esencial - Método COM

Mantener el equilibrio bioenergético en tu vida es fácil.

Recuperar la energía día a día es como cargar la batería del móvil.

Te voy a dar 6 consejos básicos fáciles de aplicar:

  • La respiración. Hacer ejercicios de respiración consciente es una buena manera de equilibrar el flujo de energía. Inspirar y espirar aire es la forma de llenarnos de energía positiva y dejar ir la energía tóxica o sobrante. Con la obtención de Qi nos llenamos de vitalidad. La respiración abdominal es la mejor forma de nutrirse, porque la capacidad de llenarnos de aire se triplica si lo hacemos desde el abdomen, en lugar de con la respiración torácica pulmonar. Los ejercicios de respiración son muy útiles, sobre todo en momentos en los que nos sentimos débiles o estresados.

 

  • El agua. El cuerpo humano está compuesto, como mínimo, de un 70% de agua. Los beneficios de beber agua para la salud son muchos. Cuanta más agua bebamos y más pura sea, más estaremos ayudando al organismo a regularse y a estar equilibrado. Favorece todas las funciones biológicas: desde facilitar la conexión neuronal, la digestión y el metabolismo, a nutrir las células e incluso a ayudar a pensar o conectar con las emociones positivas (el agua, por ejemplo, ayuda a reducir el miedo). El investigador Dr. Emoto analizó la estructura en un cristal de agua y demostró cómo esta se transforma dependiendo de la energía que se aplique en ella. El agua es un canalizador de energía. La conciencia influye sobre la materia. Así, gracias al descubrimiento del Dr. Emoto, podemos afirmar que, como seres humanos, al estar básicamente compuestos de agua, lo que nos decimos o nos dicen tiene una influencia sobre nosotros y crea realidad.

 

  • La alimentación. Es importante cuidar el tipo de alimentos que ingerimos. Influye la calidad de los mismos, así como si se trata de alimentos procesados con añadidos químicos o si se trata de alimentos naturales. Para un buen equilibrio interno, en nuestra dieta tendría que haber presencia abundante de frutas, verduras, hortalizas, cereales y legumbres. Deberíamos reducir el consumo de carne, huevos, lácteos y sus derivados. La calidad de lo que consumimos será la calidad de nuestra energía física y de aquello que podamos generar a nivel mental y emocional. Es bien sabido que la carne genera más agresividad, al ser un alimento de energía yang-masculina. Hacer de vez en cuando ayunos ayuda a limpiar de las despensas del cuerpo alimentos sobrantes que pueden llegar a afectar al organismo en negativo. Se logra vencer cargas emocionales, tensión y desorden orgánico.

 

  • El ejercicio físico. Actualmente sabemos que una buena rutina de ejercicios físicos ayuda a mantener la salud y el equilibrio. Se trata de mover el cuerpo para que regule su flujo energético y se descargue de energía residual. El tipo de ejercicio físico va a gusto del consumidor y cada tipo de trabajo dará unos resultados concretos en el cuerpo físico y en la regulación energética, pero todos son beneficiosos para la salud. Las modalidades de ejercicios más completas que trabajan cuerpo-mente son el yoga, el chikung (llamado también qi-gong) o el tai-chi.

 

  • Conexión con la naturaleza. Es importante estar en contacto con la naturaleza porque nos ayuda de una forma natural a regular nuestra energía. La calidad del aire, la conexión con la Tierra, la ionización del ambiente, entre otros, son aspectos que influyen en nuestro bienestar general. Como prácticas sencillas, pero muy útiles, están las de abrazar un árbol o andar descalzo sobre la tierra. El ejercicio de abrazar un árbol es una técnica de Qi Gong muy útil para cargarse y descargarse energéticamente, así como conectar con la Energía de la Tierra. Se puede realizar durante 10 o 15 minutos, de pie, abrazando el árbol con la espalda recta y las rodillas ligeramente flexionadas. Si no estamos en disposición de abrazar un árbol real, este ejercicio de Qi Gong se hace con la postura descrita e imaginando que se abraza el árbol. Andar descalzo por la Tierra (en el bosque, en la playa, en el parque…) potencia la conexión con la energía yin-femenina, así como la descarga de energías sobrantes del cuerpo. Repercute, a la vez, positivamente en trastornos circulatorios y problemas en los líquidos corporales.

 

  • Relajación/meditación. Las técnicas de relajación permiten un contacto con nuestro cuerpo físico y mental. Tener una mayor autoconsciencia de cómo está permite poner en marcha ejercicios de liberación de tensión. El hecho de saber qué tipo de emociones y pensamientos están activos también ayuda a poner en marcha la dieta psicoemocional, que consiste en evitar quejarse o centrarse en lo negativo criticando constantemente para poner atención en el sentimiento y pensamiento positivo. Ponerse como plan de acción la dieta mental durante siete días ayuda a vibrar de forma más elevada y atraer a nuestro campo, por la ley de la semejanza, resultados positivos. Siempre que aparezca en la mente algo negativo, simplemente recházalo de inmediato y sustitúyelo por su opuesto positivo. La meditación activa da beneficios fisiológicos mayores que en la relajación, la hipnosis o el sueño profundo. A través de la meditación el cerebro vibra a una frecuencia de ondas cerebrales Theta (amplitud de onda alta). La persona se encuentra en un estado mental trascendente o vibratorio superior muy profundo que le permite conectarse con información de los cuerpos sutiles superiores, con el Ser Esencial que da un sentido existencial a la realidad que se vive.  En este estado se puede, a través de la visualización creativa, activar el poder mental y programar la vida que se desea.

¿Te ha gustado?

¡Comparte esta publicación con tus amigos!