Encuentra tu Verdad Esencial y la Plenitud Vital - Sincronía Esencial - Método COM

Uno siente que su vida tiene sentido, cuando eso que le pasa y lo que vive internamente le hace estar en plenitud. La plenitud vital es poder sentir tu propia existencia con valor propio y amor incondicional hacia ti mismo y todo lo que es. Es sentirse bien con uno mismo a todos los niveles, es decir, estar en Sincronía Esencial.

El camino de la plenitud se encuentra en la conexión con nuestra alma o Ser Esencial. 

Cada uno de nosotros tenemos un cuerpo físico y un cuerpo etéreo o aura que, holográficamente, se superpone al primero. Dicho de otra forma, el cuerpo etéreo habita el cuerpo físico y lo sustenta. Este tiene diferentes capas, cada una de las cuales contiene un determinado tipo de información. A la parte álmica, que viaja más allá del tiempo y del espacio, le nombro Ser Esencial, esa parte de nosotros mismos que nunca muere, que nace de la Fuente y de ella se nutre. Esta sabiduría interna es la que lleva el recuerdo y los aprendizajes de todas nuestras vidas por este plano terrenal y otros planos de existencia.

En el viaje del alma, cada vida que se encarna es una oportunidad para que aprendamos y evolucionemos con el fin de experimentar de formas diversas las distintas realidades del Universo. Más allá de nuestra realidad cotidiana, el Todo es Uno. Desde el plano humano, todo se ve separado de uno mismo. Para que nos entendamos, sería algo así como la ilusión de los sentidos que diferencian la materia de la energía; a pesar de que ya está más que demostrado que todo es energía.

Básicamente, existen diferentes grados en la frecuencia de vibración de la energía que representan diferentes tipos de realidad y, por tanto, entendemos que la materia es una de estas expresiones. Nosotros mismos, hechos de la misma naturaleza que todo el Universo, nos movemos en diferentes planos a la vez: el físico, el emocional, el mental y el espiritual. Y a la vez estamos interconectados entre todos y el Universo mismo.

Podemos comprender, entonces, que nuestra realidad será vivida de forma muy diferente dependiendo de cuál sea nuestra visión de lo que somos. Según el centro al que demos prioridad, nuestra construcción de lo que es la vida y nuestra existencia variará. Mi propuesta es poder salir de la mirada más material para hacer un trayecto de lo espiritual hacia nuestra realidad tangible o, más sencillo, espiritualizar la materia, dar un sentido existencial a todo lo que nos pasa en nuestro día a día, conocer el por qué de nuestras circunstancias y relaciones, comprender que todo en nuestra vida tiene un sentido final aunque en este momento no lo podamos ver. Porque desde la visión de aprendizaje y evolución los momentos difíciles se pueden llevar de forma más liviana, ya que a la vista del alma el dolor no existe. Podemos mover nuestra mirada hacia la vista de pájaro y sentirnos más conectados con nosotros mismos y con el Todo.

Nuestro Ser Esencial es la parte de nosotros mismos que nos dirige hacia el servicio, hacia los otros, es decir, qué dones hemos venido a compartir con nuestros iguales. Una vida sin dar es una vida perdida. Por otra parte, el Ser Esencial lleva todos los contratos o programas que venimos a limpiar, es decir, todo aquello que venimos a aprender para que pueda ser sanado.

Cuando, hecho este trabajo, incorporamos, a través de diálogos con nuestro Ser Esencial, la sabiduría y la dirección que nos muestra nuestra alma, dejamos de pelearnos con la vida. Esta fluye de forma más fácil porque ya es perfecta tal y como es, aunque a veces desde nuestra comprensión humana no lo veamos así. Al dejar de resistirnos ocurre algo sorprendente, y es que, al permitirnos seguir su movimiento aplicando confianza, acabamos llegando al sitio correcto.

Cada persona y circunstancia que aparecen en nuestras vidas son los personajes y medios perfectos para que nuestro aprendizaje se dé. Una vez se haya integrado ese aprendizaje, ya no tiene sentido que aquel elemento o aquella persona sigan en nuestra vida. Es importante que dejemos de tomárnoslo todo de forma personal y nos permitamos que nuestro Ser Esencial nos guíe. Cuando dejamos de identificarnos con nuestro ego, el amor verdadero incondicional empieza a salir por nuestros poros, y lo que antes dolía deja de hacerlo. Ya no necesitamos más armaduras ni máscaras, podemos vivir libres, al fin, con autenticidad y valor propio. Vivir en plenitud es:

  • Conectar con tu Verdad Esencial.
  • Saber cuáles son tus dones.
  • Poner tus dones al servicio al mundo.

Desde aquí sólo puedes crear satisfacción vital. ¡Recupera tu poder, recupera tu verdad!

Si deseas que te guiemos en este laborioso y satisfactorio camino para encontrar tu verdad esencial y la plenitud vital, no dudes en incribirte a nuestro taller. En él, Mercè Ortín, la creadora del método COM te enseñara las herramientas para que alcances esta plenitud y sobretodo para que ¡no la pierdas nunca!

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